miércoles, 10 de septiembre de 2008

Un nuevo encuentro, una tarde de sábado


Hace ya unos días, que después de unas semanitas sin poder vernos, ya por fin mi Amo y yo conseguimos ajustar nuestros respectivos horarios para poder disfrutar de un nuevo encuentro, una nueva sesión. Y aunque todos nuestros encuentros de una manera o de otra siempre son especiales, esta vez el alma me ha pedido unos días para dejar reposarlo todo antes de empezar a plasmarlo. Y bueno ... independientemente de lo que se haga, hay momentos y encuentros mas especiales que otros ... porque si, sin ningún motivo en concreto.

Habitualmente suelo intentar salir de casa con un margen de tiempo suficiente como para estar unos minutos antes de la hora en la que hemos quedado. Pues esta vez ... (y eso me pasa por confiarme) y aunque salí bien de tiempo, me encontré con mas tráfico de lo que esperaba ... con lo cual, si bien no llegué tarde, si que llegué con el tiempo mas que justo. Y como con ese tipo de cosas a mi las "Leyes de Murphy" me quieren muchisimo ... pues nada mas aparcar y "arreglandome" un poco las cosas antes de bajarme del coche (no, no que nadie piense mal .. eh) ... de repente miro por el retrovisor y veo a mi Amo que se va acercando. ¡Si me puse hasta nerviosa, leñe ... jajajaja!

En lugar de ir a tomar el café de rigor o de encaminarnos directamente hacia el lugar en el que solemos tener las sesiones, esta vez ... con cierto aire misterioso ... me hizo subir a su coche y aprovechando que en estos días había entre otras cosas feria del ganado, me llevó a que curioseáramos en los puestos de accesorios para caballos, a ver si encontrábamos cosas para incorporar en nuestros encuentros. Aunque vimos cosillas interesante y decorativas (vamos, con algunas habría quedado "divina de la muerte") ... al final no encontramos nada que le encajara. Eso si, fue un preludio muy divertido a esa tarde que me esperaba.

Una vez ya "bajo techo" ... al principio estábamos de charla relajada y tomando un refresco... hasta que de repente "zas" quiso ver el objeto de la compra del otro día. Claro está que ese objeto, debía ser el único que llevara ... y bueno ... confirmo que acerté con la compra. A partir de ahí ... muchas emociones, sensaciones ... pasar de la humillación a tocar el cielo con las manos ... sentir la felicidad de estar complaciendole, sirviéndole ... sentir el gusto que da cuando decide premiar tus esfuerzos. A partir de ahí, tan pronto me encontraba a su servicio con el nuevo "uniforme" ... que me veía a cuatro patas como su perrita. Tan pronto estaba dándole placer ... que sentía sus manos "calentando" y enrojeciendo cierta parte de mi anatomía. Tan pronto me sometía a su capricho .... que decidía premiarme.

En definitiva, una tarde intensa, muy intensa ... Intensa tanto en sentimientos, como en sensaciones mas físicas. Tocando el cielo con las manos en todas y cada una de las cosas que realizabamos.

2 comentarios:

RAMSET47 dijo...

Me parece muy acertado toda tu narracion asi como que sigais disfrutnado y cada vez con mas intesidad si cabe de vuestros encuentros y que intenteis incorporar cosas nuevas asi la motivacione s mejor enorabuena por tus escrito tu naracion respeto a tu SEÑOR y muchas felicitaciones ati mi amiga que siga cada dia disfrutando mas y massssssssssssss

artemisa dijo...

Muchas gracias por tu acertado comentario. Lo cierto es que siempre me ha resultado muy dificil ir plasmando las cosas que siento, por lo que esta entrada es tan solo una pequeña parte de lo que pasaba por mi interior. Cono lo cual, valoro especialmente que te haya gustado.

Un abrazo