jueves, 15 de enero de 2009

La primera en la frente


Anda que ya me vale a mi también: Después de la mala racha, de la larga temporada de tener que postponer por "causas de fuerza mayor" los encuentros ... por fin hace unos dias había programado algo. Se suponía que no iba a ser más que tomar un café y hablar tranquila-, distendidamente y sin prisas como hacía tiempo que no habíamos tenido ocasión de hacerlo ... iba a ser "solo" eso, pero a mi me hacía una ilusión tremenda.

Después de sentir que los días parecían no pasar, por fin llegó ... Y el tiempo hasta acercarse la hora a la que habíamos quedado, parecía volar. Por fin, cuando haría quizá 5 - 10 minutos que había llegado al lugar donde nos íbamos encontrar, me llegó un sms suyo, diciendo que llegaría mas tarde ... solté un bufido hacia mis adentros y, puesto que ya estaba ahi ... decidí tomarme algo en cualquier sitio cercano mientras él llegaba.

Pues cual no sería mi "sorpresa" ... mi "momento choff" ... cuando al cabo de un par de horas (y después de preguntar yo) me llegó un sms avisandome de que le había surgido algún problema y que no podría venir. Claro, mi bajón/cabreo del momento fue tremendo ... no tanto por el hecho de que no podría en si, creo ... si no por las ganas acumuladas que tenía de verle.

Reaccioné, por primera vez en todo el tiempo que llevamos recorriendo juntos este camino, con una "pataleta". Le respondí con un par de sms en un tono un tanto cortante e irónico. No se tomo a mal mi reacción, es más, ni siquiera entró al trapo .... yo sin embargo, casi casi al instante de haber enviado esos mensajes me sentí mal ... mal porque sabia perfectamente (como unos días después me confirmó) que si no había acudido, era porque de verdad no había podido ser.

Días después, lo hablamos con calma ... le reiteré mis disculpas, porque de verdad que me sentía fatal por mi reacción tan un tanto de "niña malcriada" y deseaba conseguir transmitirle precisamente eso. Acarado ese punto con él ... ya quedamos nuevamente, para dentro de unos días, para un encuentro como los que solíamos mantener ... esos que echo tanto de menos .... y está al caer ... jujuuuuuuuuuuu

2 comentarios:

Castigador dijo...

Los dardos y las flechas tienen algo en común con la lengua. Una vez que los dardos, flechas y palabras se disparan, ni ellos vuelven al arco, ni la palabra a la boca. Jamás hables ni trates nada bajo el enfado.Te pesará un microsegundo después.
Me ha gustado tu exposición del relato.Parece que puedo verte y te pongo caras y gestos como todos los que te leen.Un saludo.

Castigador dijo...

Si no te es molestia y espero que no, deberías poner lo que se pone en los blogs para tener seguidores.Es sencillo, diferente y agradable leerte.Cuando lo tengas me haré seguidor y seguro que muchos otros también.
Los ojos son el espejo del alma y la boca habla de los tesoros del corazón. Rey Salomón, hace ocho mil años.