miércoles, 25 de febrero de 2009

¿Que echas de menos exactamente?


En esta racha que, debido a las circunstancias del momento, hemos pasado un poco de capa caída, como es lógico hemos echado de menos esos encuentros que con mas o menos frecuencia estábamos teniendo y que ya poco a poco vamos retomando. Y hablando de eso, hace poco me´dijo que le describiera que es lo que echaba de menos exactamente.

Esa pregunta de "que echas de menos exactamente", así a priori parece de fácil respuesta. Pero realmente desgranar todas esas sensaciones y sentimientos ... puede llegar a ser complicado. Puede ser complicado, porque supone poner sobre la mesa todo lo que pasa en nuestro interior.

Son tantas cosas. .... Porque si, están las sensaciones físicas, el placer (o "incomodidad") que te pueden ocasionar las prácticas, esa ligera quemazón cuando cae la cera, ese calor y picor que provoca la mano, el roce de una cuerda .... esas, desde luego que después de poco tiempo las echas de menos y cuando las tienes las disfrutas.

Pero también están las sensaciones ya mas mentales. Ese sentimiento que se consigue crear y reforzar en sesión y que, desde luego, se mantiene también fuera de sesión. Yo (que la verdad sea dicha, siempre ha sido uno de mis puntos flojos el describir sentimientos) lo percibo como un como un profundo sentimiento de desear entregarme. De desear complacerle y estar a su disposición ... de someterme a Él y sentir como me lleva, como hace que desee estar a sus pies, a sus órdenes ... sentir en definitiva su dominio sobre mi.

Es complicadisimo ponerle palabras a todo lo que siento, a todo lo que echo de menos de una sesión a otra ... y muchas cosas se me han quedado en el tintero seguro, pero creo que he logrado plasmar una mínima parte de todo lo que siento al respecto de la D/s.

1 comentario:

Castigador dijo...

Entiendo las sensaciones que comentas y ese echar de menos tan propicio y verdadero.
Se echa de menos la capacidad de crear tantas sensaciones tan fuertes y tan estremecedoras, tanto en uno mismo como en el otro. Esaa sensaciones que os convierten plena y totalmente en uno, durante la entrega y la toma de fuerzas y sensaciones que nada en este mundo iguala hasta ese punto, ni nivel de entrega y vivencia. Echas de menos la pasión que se derrama por todas partes sin que nada pueda contenerla, haciendo del dolor un placer divino, vetado a los ignorantes que no comprenden este mundo. Echas de menod que cada vez que lo practicas renace tu alma y se refuerza el vínculo con tu pareja de juego, hasta el punto de no saber donde empiezas tu o acaba el. Un solo alma en dos cuerpos.
Me ha encantado tu relato.Gracias por estar ahí,tan cerca y tan lejos de mi.