jueves, 26 de marzo de 2009

Volviendo poco a poco a la normalidad


Aunque aun andamos adaptandonos a los pequeños ajustes a los que nos están obligando esas "cosillas del directo", ya vamos poco a poco recuperando cierta normalidad. Cierta normalidad en cuanto a la frecuencia de los encuentros. Digo en cuanto a la frecuencia, porque lo que es la intensidad .... no es que esté volviendo a la normalidad, es que según mi (nuestra) percepción va en aumento después de esa racha forzada de "stand-by". Será a lo mejor que tengo esa percepción por lo mucho que los echaba de menos .. o será quizá que el que los echáramos de menos tantísimo, haga que ahora sean mas intensos ... a saber ...

Todo esto viene a que ya hemos vuelto a tener uno de nuestros encuentros ... y jollín, aunque agotada, he vuelto a casa, por un lado con una sonrisa de oreja a oreja ... y por otro lado ya ansiando el siguiente.

Tras quedar en el sitio de siempre, un cafetito y un poco de charla distendida y unas risas, nos pusimos en marcha. La intención inicial era repetir aquella sesión al aire libre, aprovechando que hacia un día soleado y buenisimo. Claro que, como tampoco sabía que mi Amo tenía esa intención, para variar iba con "calzado adecuado" ... Vamos, que al bajar del coche, para variar no me maté de milagro. (Y es que yo creo que el día que tenga intención de irme de excursión al campo o al monte ... con zapato plano ni me apañaré .... jejejejeje).

Siendo una mañana entre semana, nos las prometíamos muy felices con ese plan. Llegamos tan campantes a la zona en cuestión y .... sorpresa ... estaba aquella zona casi, casi mas concurrida que un fin de semana. Desde excursionistas, colegios y autobuses ... había de todo. Dimos vuelas por allí, con el coche y a pie (ahí viene la parte de casi matarme ... jejejeje) para aburrirnos, para al final decidir cambiar de planes e irnos al sitio "funcional" de la otra vez (y digo yo ... nos quejábamos de los del picknik de la última vez al aire libre... jejejeje).

Y bueno, una vez que se cerró la puerta de la habitación detrás de nosotros, estábamos desde el primer minuto metidos en "materia" .... el Amo y su perra, con una intensidad tremenda. Yo ávida por complacerle, tanto que ... a ratos se divertía frenándome, para que "sufriera" un poquito ... y él deseoso de disponer de su propiedad para lo que le apeteciera. Y vaya si lo hizo ... jejejeje. Escuchar su voz, ordenándome o interrogándome .... sentir sus manos, unas veces con mas suavidad, otras veces con bastante menos ... sentir como me excitaba una y otra vez, para parar justo en el momento clave ... sentir la excitación de él ... Todo un mundo de sensaciones, condensado en unos pocos metros cuadrados y un espacio mas o menos corto (o largo, según se mire, de tiempo).

Un encuentro divertido, pleno y lleno de dominación, sumisión, complicidad ... un encuentro como espero que no se hagan de rogar mucho y a menudo.


miércoles, 18 de marzo de 2009

Cuando los sapos ...?

Una canción que, si bien ya tiene un pelin de solera, siempre ha tenido un significado muy especial para mi. Aunque a veces un significado algo melancólico ... tambien tiene su lado que me saca una tierna sonrisa.

lunes, 2 de marzo de 2009

Todo llega


Por fin, después de ese largo tiempo, se hizo realidad la frase de que "todo llega". Por fin conseguimos volver a tener un encuentro, encuentro largamente deseado y esperado.

Por razones de "logística", si bien el lugar de encuentro era el mismo que habitualmente, tuvimos que variar el escenario en el que se desarrollaría la sesión. Era la primera vez que acudíamos allí, un poco a la aventura ... pero sinceramente, lo de menos era el lugar (que bueno, por decirlo de una forma "diplomática" ... funcional si era, jijijiji).

Creo que a fin de cuentas, estaríamos un par de horas allí, aunque con exactitud, la verdad es que no lo sé ... una vez metida en sesión, perdí totalmente la noción del tiempo. Por fin volvía a a sentir ese "calor" en mi piel, provocado de múltiples maneras, por fin pude volver a sentir esa sensación de entrega ... ese deseo. En definitiva, por fin me volvía a sentir total y absolutamente su perra.

La verdad es que necesitaba desesperadamente esas sensaciones fisicas, que a la vez me llevan hasta esas sensaciones psiquicas ... ambos las necesitabamos, las habíamos echado de menos. Acabamos agotados, pero con una sonrisa de oreja a oreja ...