viernes, 21 de mayo de 2010

Sin prisas, pero con ganas ...


Desde aquel "pasando página" y el evento que motivó esa entrada, ya han pasado un par de meses. En ese par de meses he pasado por algún altibajo que otro ... altibajos en los que una serie de personas no han dejado estar cerquita por si las necesitaba. Otras (las menos) me han ido dejando cierto mal sabor de boca. He estado que no me aguantaba ni yo, con pocas ganas de hablar, susceptible como yo sola ... sin razón a veces, otras con ella ..., "lamiéndome las heridas" a solas, asimilando y procesando.

Poquito a poco he ido recobrando la serenidad, el equilibrio y estoy que creo haber conseguido salir de ese pequeño/gran bache emocional. Empiezo a echar de menos volver a sentir un collar ciñendo mi cuello ... y lo que es más importante, en el alma. Espero que no se haga esperar demasiado ... pues (aunque suene a poco humilde) cuando saben "tocar mis teclas" tengo mucho que dar.

También es verdad que prisa, no hay ninguna ... que es mejor medir los pasos que das (sin paralizarte, eso si) pues esa cara de tonto que se te queda cuando das, pero no recibes a cambio ... cuando sientes que esa entrega realmente no es valorada, no me sienta nada bien.

Está visto que hoy me he levantado "filosófica" y con cierta tendencia a los cacaos mentales ... :)

4 comentarios:

Ella{EL} dijo...

En las mismas estamos... yo unos pasos por detrás, buscando salir de mi agujero, "sin prisas pero con ganas..." que ciertas son esas palabras y entiendo perfectamente esa necesidad de la que hablas...
Desde mi mundo deseo que tus pasos y los de El pronto se crucen...

Besos

beso dijo...

No te preocupe que el futuro sera mejor ...

Besosss chica ...

artemisa dijo...

Gracias Ella{EL} ... espero que salgas de él en muy poco tiempo.

Un gran abrazo.

Gracias por tu comentario beso. No, no me preocupo .. ya que la vida tiene eso, unas veces el viento está a favor y otras en contra.

Un abrazo

Farid dijo...

Anhelar portar un collar no es malo, al contrario, pero es preciso ir paso a paso, descubriendo cual es el collar adecuado.
Ese instante en que ambas partes se reconocen es mágico, seguro que pronto llegará.

Saludos.