viernes, 11 de febrero de 2011

Mantener y avivar la llama


Ya de por sí, cualquier tipo de relación necesita que todos los implicados en ella procuren cuidarla, mantener viva la llama. Eso, aplicado a las relaciones D/s, en las que todo .. tanto lo físico, como lo psíquico se vive con tantisima intensidad, cobra aún más importancia si cabe. Estamos de acuerdo en que algunas veces las circunstancias acompañan más o menos el poder hacerlo en condiciones, pero aún en los momentos en los que acompañan menos, cualquier pequeño gesto puede ayudar.

También estamos de acuerdo en que hay ciertas facetas de nuestro día a día, que tienen y deben de tener prioridad sobre otras. Si un familliar cercano nos necesita o si debemos de atender a nuestras obligaciones laborales (que por muy divertido que sea jugar con comida ... con las cosas de comer, si que no se juega), esos asunto deben de tener prioridad sobre lo "lúdico" (sin pretender frivolizar en ningún momento) y ahí no hay rol que valga para pretender cambiar el orden de prioridades. Es más, flaco favor le estaremos haciendo a la otra persona si pretendemos hacerlo ... O citando lo hablado en muchas horas de conversación "quien no quiere a los mios, no me quiere a mi", frase que suscribo sin dudarlo ni un instante.

Ahora, al margen de atender los asuntos según la prioridad que tengan (ay por dios, que mal suena lo de "asuntos" asociado a una relación D/s ... a una relación de amistad ... a una relación de cercanía como personas sin más), tampoco creo que debamos de caer en el extremo de permitir que la llama de lo menos prioritario se vaya consumiendo por falta de alimento, corriendo peligro de extinguirse. Pues es posible que si damos lugar a que lo haga, pueda llegar algún momento en el que busquemos esa llama, en el que la necesitemos.

Por muy liados que estemos, por muy de bajón que podamos encontrarnos ... es muy poca la inversión a hacer (aunque a veces, en algunas personas pueda parecer que sea una inversión casi imposible de afrontar) para echar un trocito de leña al fuego de vez en cuando, para remover y soplar un poco en las brasas para que la llama se avive y mantenga lo suficiente como para poder seguir dando calor.

Unas palabras, un gesto a tiempo ... un "aunque no nos veamos, a veces pienso en ti" (afirmación por cierto, que se puede hacer de muchas maneras, no necesariamente usando esas palabras ... ni palabras siquiera) ... pueden hacer el efecto de darle alimento y aire a esa llama, esa llama que por otro lado se esfuerza en mantenerse viva sola mientras le llega.

En fin .. a buen entendedor ...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu sueño es su sueño. Ser es mas que estar. El amigo es el que es y no el que esta. De todas formas es bueno saberlo de vez en cuando

Xavier

AnP dijo...

Pues nabrá que remover las brasas; que no se lleguen a apagar del todo. Por pequeño que sea el rescoldo, será suficiente para prender el fuego vivo de nuevo.

No dejemos que esa mínima oportunidad se extinga.

Besos, querida wegui.

artemisa dijo...

Si he tardado en responder a tu comentario Xavier, ha sido porque he pasado tiempo reflexionando sobre él. La frase con la que lo empiezas ... pues ojalá sea así, pues es mucho más soñar juntos, que soñar en solitario.

Por otro lado, y eso es lo que me ha hecho pensar y reflexionar, yo no sé si ser es más que estar o si estar es más que ser. Sinceramente creo que no es ni más ni menos importante lo uno que lo otro. Ser y estar, en mi opinión, han de estar en equilibrio ... Hay que ser amig@ antes que nada, pero para serlo, también hay que estar, hay que permitir que estén ... y hay que permitir que se intuya esa predisposición.

Un abrazo

artemisa dijo...

Poco o nada que añadir mi queridisimo AnP ... es importante que se remuevan un poco esas brasas. Y a poco que se haga, vuele a alumbrar y calentar el fuego vivo.

Un gran besote de wegui.