viernes, 11 de noviembre de 2011

Un regalo para reflexionar

Normalmente en el apartado regalos de nuestros blogs y rincones, solemos colocar premios que van de blog en blog, sujetos a una serie de condiciones y que se reparten a amig@s, conocid@s y afines. A veces los acompañamos de algunos pensamientos, de una palabras de agradecimiento y de bellas imagenes.

Ésta vez sin embargo, me gustaría exponer el regalo de una buena amiga con la que he podido compartir muchos momentos alegres y menos alegres también. Horas y horas de "terapia" en los que solo nos ha faltado compartir una buena taza de chocolate mientras hablabamos. Hace pocos días, en otra de esas sesiones de terapia de amigas, me hizo un regalo e forma de cuento escrito por Jorge Bucay que invita a pensar y que me gustaría compartir con quien se lo quiera llevar.



EL ANILLO DEL REY:

Una vez un rey citó a todos los sabios de la corte, y les informó:

- "He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo".

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey, eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada en que ajustara a los deseos del poderoso rey.

El rey tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, que había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto, era tratado como la familia y gozaba del respeto de todos.

El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:

- “No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”

- "¿Como lo sabes preguntó el rey”?

- “Durante mi larga vida en Palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje”.

En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.

- “Pero no lo leas", dijo. "Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida en una situación”.

Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado.

Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.

Caer por el, sería fatal. No podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.

Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento...

Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

En ese momento fue consciente que se cernía sobre él, un gran silencio.

Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.

El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.

Ese día en que estaba victorioso, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile…y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.

En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:

- “Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo”

- “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey. “Ahora estoy viviendo una situación de euforia, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.

- “Escucha”, dijo el anciano. “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje... “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”

Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.

Entonces el anciano le dijo:

- “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.”

7 comentarios:

luna dijo...

Un abrazo y felic week end...

Verónica dijo...

Gracias... ha sido maravilloso leerte.. :) Con tu permiso me llevo esta reflexión... para nunca olvidarla...
Feliz fin de semana

aigua de AT dijo...

El cuento lo cuenta Bucay pero no es de el, puede que tu amiga se haya expresado mal jejejeje.

¿Así que chocolate caliente? ¡Tomo nota!

Besos

shurime dijo...

Mi abuela me decia, ponte carmin rojo que debes estar guapa cuando esto pase...

Un beso muy dulce

rossella de AnP dijo...

mi kerida wegui :)))

Precioso regalo... y su lectura muxisimo más...

Te aseguro k en estos momentos k apenas si entro... venir y leerlo ha sido muy gratificante...

Un petonet y un axuxon con todo mi cariño

AnP dijo...

¿Te imaginas, querida wegui, que el papel hubiera puesto: "No está hecha la miel para la boca del asno".

Pues eso.

Un beso enorme y un abrazo.

artemisa dijo...

Muchas gracias luna, una semana después ¡¡Feliz fin de semana! ;-)

Un abrazo
_____________________________________

Un placer que te haya gustado Verónica. A mi me hizo reflexionar y está en éste rincón precisamente para eso, para compartirla con quien se la quiera llevar.

Un besito y pasate por aqui cuando quieras
___________________________________

Jejejejeje aigua de AT, ya no sé si ella se expresó mal o si yo la entendí de aquella manera. Lo "discutmos" con la tacita de chocolate. ;-)

Besitos
___________________________________

Jajajajaja, mujer sabia tu abuela shurime.

Un abrazo tierno, tierno
___________________________________

Me alegra muchisimo saber que ese cuento te ha sentado igual de bien que a mi, wegui.

Un achuchón.
___________________________________

Ay jefe wegui .... Tampoco es mal mensaje. Ahora, con tanto asno suelto, la miel corre peligro de cristalizarse. ;-)

Un besote y un abrazo.